Dentro de los cereales más beneficiosos para nuestro organismo la avena ocupa un lugar privilegiado, por su alto contenido en vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra, que generan reacciones muy positivas para nuestra salud. En el caso del cuidado corporal, específicamente del rostro, también posee una serie de propiedades que te ayudarán a mantener un cutis hermoso, sobre todo, si la usas en conjunto con la leche, de cuyos beneficios hablaremos a continuación.


La leche, como un compuesto rico en ácido láctico, proteínas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales como el calcio, y biotina; resulta ideal a la hora de proteger nuestro rostro de agentes externos, así como de promover la hidratación del tejido. No por nada vemos que gran cantidad, por no decir la mayoría, de los jabones comerciales para el cuidado de la piel, contienen leche entre sus principales ingredientes.
En tal sentido, la combinación de la avena con la leche en una mascarilla hidratante para el rostro, es perfecta para todo tipo de cutis e incluso como desmaquillante y exfoliante en pieles un poco más sensibles.


¿Cómo hacer una mascarilla de avena con leche?


Uno de los tratamientos más sencillos que puedes aplicar en casa, con múltiples beneficios.
Ingredientes y cantidades exactas para una aplicación:

  • ¼ de vaso de avena en hojuelas o copos
  • ¼ de vaso de leche de vaca líquida

Preparación:
Deposita ambos ingredientes en un recipiente y mezcla durante unos segundos. Una vez se han incorporado muy bien, déjalos reposar por al menos 15 minutos hasta que veas que la avena ha absorbido gran parte del líquido de la leche, de manera que al aplicarla se adhiera más fácilmente a la piel.


Luego, con el rostro limpio y seco, aplícala con una brochita por toda la superficie y déjala actuar entre 20 y 25 minutos. Transcurrido ese lapso, empezarás a sentir la mascarilla seca sobre la piel, es cuando debes retirarla preferiblemente con agua fría para cerrar los poros y ver mejores resultados.


Para tener en cuenta sobre la mascarilla de avena con leche:


A diferencia de otro tipo de mascarillas que suelen ser un poco más agresivas, a esta la puedes usar 1 o 2 veces por semana sin ningún inconveniente. El efecto que conseguirás será que tu rostro estará mucho más suave, limpio, libre de impurezas y piel muerta, además de hidratado.


Si lo prefieres, puedes aplicarla de día o de noche, lo más importante es que estés en un lugar cómodo para retirarla con facilidad.
De acuerdo con mi propia experiencia y la de muchas conocidas, la mascarilla de avena con leche resulta excelente para todo tipo de piel, sea seca, grasa o mixta, ya que se trata de una forma de hidratar y matificar el rostro.


Como ves, sólo usando algunos de ingredientes que tenemos en nuestra cocina, podemos hacer mascarillas sencillas pero muy efectivas para embellecer nuestra piel, tanto a nivel del rostro como del resto del cuerpo.
La recomendación es siempre considerar la frecuencia con la que aplicas este tipo de tratamientos y la constancia para ver resultados a corto plazo.
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